En esta entrada de blog, exploraremos los principios y ventajas de la tecnología de reconocimiento de huellas dactilares capacitivas y examinaremos si está evolucionando para que sea conveniente para todos.
El término «un toque» se refiere a la simplificación de una tarea que requiere múltiples pasos, reduciéndola a una sola acción. Este concepto de simplificación cobra cada vez más importancia en la sociedad moderna. Poder resolver procedimientos o tareas complejas con un solo toque contribuye significativamente al ahorro de tiempo y a la mejora de la eficiencia en la vida diaria. Particularmente en un entorno tecnológico en constante evolución, el concepto de un toque se ha convertido en un elemento fundamental en diversas industrias y servicios. Dado que el uso eficaz de un toque ahorra tiempo y esfuerzo, los productos e infraestructuras que emplean este concepto están en constante aumento.
Aunque existen varias herramientas que permiten la funcionalidad con un solo toque, la tecnología de reconocimiento de huellas dactilares es la más utilizada. Al ofrecer seguridad y comodidad, el reconocimiento de huellas dactilares se está adoptando rápidamente en diversos ámbitos. Desde cerraduras de puertas de fácil acceso hasta el control automatizado de inmigración en el aeropuerto de Incheon, la tecnología de reconocimiento de huellas dactilares permite soluciones con un solo toque, lo que aporta comodidad a nuestra vida.
Pero surge una pregunta: ¿Puede todo el mundo disfrutar realmente de esta comodidad? ¿Qué ocurre con las personas cuyas huellas dactilares se han desgastado o con quienes tienen los dedos lesionados? Sorprendentemente, también existe tecnología de reconocimiento de huellas dactilares para ellas. Se llama tecnología de reconocimiento de huellas dactilares capacitivo activo. Esta tecnología supera las limitaciones actuales, permitiendo que más personas se beneficien del reconocimiento de huellas dactilares. Para comprenderlo mejor, veamos primero la tecnología utilizada para crear los sensores de reconocimiento de huellas dactilares.
La tecnología para fabricar sensores de reconocimiento de huellas dactilares se divide principalmente en dos tipos: ópticos y capacitivos. Por ejemplo, los sensores ópticos se utilizan en los controles de seguridad de los aeropuertos, mientras que los sensores capacitivos se emplean en cerraduras de puertas y ordenadores portátiles. Los sensores capacitivos se subdividen en dos tipos: capacitivos directivos y capacitivos activos. Por ejemplo, los capacitivos directivos se utilizan en cerraduras de puertas, mientras que los capacitivos activos se emplean en ordenadores portátiles.
Los sensores ópticos de reconocimiento de huellas dactilares, como su nombre indica, proyectan una luz intensa sobre el dedo y utilizan la imagen reflejada de la huella. Este método captura directamente la superficie de la huella para recopilar datos, ofreciendo alta precisión y estabilidad como ventajas. Sin embargo, entre sus desventajas se encuentran su elevado coste y su tamaño voluminoso. Otro inconveniente es que, al depender de la imagen real de la superficie del dedo, la tasa de reconocimiento puede disminuir si la huella está desgastada o dañada.
En cambio, los sensores capacitivos de reconocimiento de huellas dactilares utilizan electricidad en lugar de luz. Los objetos no conductores pueden almacenar electricidad; esta electricidad almacenada se denomina carga estática, y la cantidad de electricidad que se puede almacenar se denomina capacitancia. La electricidad estática se produce precisamente debido a esta capacitancia. Dado que la capacitancia de la piel es mayor que la del aire, la medición de esta capacitancia permite obtener el patrón de la huella dactilar. Esta tecnología es especialmente eficaz para minimizar los errores de reconocimiento causados por el estado del dedo.
Existen dos métodos principales para implementar sensores capacitivos de reconocimiento de huellas dactilares: la medición directa y la medición de señal. El método de medición directa, como su nombre indica, mide la capacitancia en el punto de contacto de la huella dactilar. Si bien este método es económico y permite fabricar dispositivos compactos, presenta la desventaja de una baja precisión de reconocimiento. Por lo tanto, esta tecnología se utiliza principalmente en cerraduras de bajo costo o pequeños dispositivos electrónicos.
Por otro lado, el método de medición de señal envía una señal a través del dedo para medir la capacitancia. La señal que entra por el dedo regresa hacia el sensor, pero solo desde el área de contacto con la huella dactilar. Al medir las señales que salen de este punto, se obtiene la imagen de la huella dactilar. Las señales medidas de esta manera están influenciadas por la huella dactilar impresa en la dermis, debajo de la epidermis, y no por la epidermis misma. A diferencia de la epidermis, la dermis es resistente a los daños y no se ve afectada por factores ambientales como el polvo o la humedad, lo que permite capturar una imagen mucho más precisa que los sensores ópticos o de medición directa. Gracias a estas características, el método de medición de señal se utiliza ampliamente en campos que requieren alta seguridad.
El uso de un sensor de reconocimiento de huellas dactilares basado en la medición de señales permite que incluso las personas con huellas dactilares desgastadas o dañadas disfruten de la comodidad de la operación con un solo toque. Además, gracias a su extrema precisión, ofrece una alta seguridad. Métodos como la copia de huellas dactilares en un cristal, vistos en las películas, para burlar la seguridad ya no funcionan. Para vulnerar la seguridad de un sensor de huellas dactilares basado en la medición de señales, es necesario colocar el dedo directamente sobre un escáner de alta resolución para obtener un escaneo preciso.
Sin embargo, los sensores de huellas dactilares que miden señales presentan un inconveniente crítico: su elevado coste por unidad de superficie. Por consiguiente, muchas empresas siguen investigando formas de abaratar esta tecnología, y algunas exploran nuevos materiales y diseños para solucionar el problema del precio. Actualmente, suelen fabricarse con una forma delgada y alargada, del ancho de un dedo, para reducir la superficie. Dado que el sensor estrecho no puede reconocer la huella dactilar completa de una sola vez, los usuarios deben deslizar el dedo de arriba abajo para capturarla. Esto hace que el proceso de reconocimiento sea más engorroso que otros métodos, lo que supone otro inconveniente.
Recientemente, se anunció el lanzamiento de un teléfono inteligente con un sensor de huellas dactilares de medición de señal por área, capaz de reconocer la huella completa. Esta noticia es muy positiva, ya que demuestra que la tecnología se ha abaratado lo suficiente como para integrarse en los teléfonos inteligentes y fabricarse en un formato basado en áreas, lo que resuelve los inconvenientes del proceso de reconocimiento. Esperamos con interés futuros avances tecnológicos, anticipando un futuro en el que más personas puedan disfrutar de la comodidad del reconocimiento de huellas dactilares en más lugares, además de los teléfonos inteligentes.