Esta entrada del blog explora las posibilidades positivas que ofrecen los avances en biotecnología, al tiempo que profundiza en los riesgos que las mutaciones no controladas podrían representar para el futuro de la humanidad.
El 14 de marzo de 2018 falleció el brillante físico Stephen Hawking. Si bien era cosmólogo, también realizó numerosas predicciones sobre el futuro de la humanidad. Entre ellas, sus advertencias sobre las causas que podrían llevar a la extinción de la humanidad siguen siendo tema de debate. El punto clave es su diagnóstico de que la humanidad misma podría provocar su propia extinción, siendo la biotecnología una de las causas principales. Entonces, ¿qué es exactamente la biotecnología que, según él, podría ser una causa de la extinción de la humanidad?
La biotecnología se refiere a la intervención humana deliberada a nivel biológico. Implica modificar la forma, las capacidades o los deseos de un organismo vivo para adaptarlo a los objetivos humanos. Es fácil encontrar ejemplos de aplicaciones de la biotecnología a nuestro alrededor, siendo los organismos genéticamente modificados (OGM) un claro ejemplo. Esto implica insertar genes en cultivos existentes —como genes resistentes a plagas o genes que producen frutos más grandes— para crear cultivos con mayor rendimiento. Los cultivos genéticamente modificados han mejorado la eficiencia agrícola y han producido frutos de mayor calidad, lo que permite un suministro de alimentos más estable para la población humana en constante crecimiento. Además, la manipulación de los genes de E. coli y hongos para producir insulina en masa, facilitando así el tratamiento de pacientes con diabetes, es otro excelente ejemplo de la importante contribución de la biotecnología a la humanidad.
Además, la biotecnología se utiliza para investigar la historia de los animales y la humanidad. Actualmente se investiga la restauración de animales extintos hace unos dos millones de años utilizando genes de cadáveres de mamut descubiertos en Siberia. También se intenta revivir a los neandertales, conocidos como uno de los ancestros de la humanidad, pero ahora extintos, para estudiar la historia humana y la estructura cerebral. Por lo tanto, la biotecnología ha beneficiado enormemente a la humanidad y sigue siendo un campo prometedor con un gran potencial futuro.
Entonces, ¿por qué Stephen Hawking advirtió que la biotecnología podría llevar a la extinción de la humanidad? La razón radica en las mutaciones. Durante la investigación biotecnológica, los genes pueden manipularse involuntariamente, lo que supone un riesgo de causar daños catastróficos a la humanidad. Los virus, en particular, mutan con frecuencia incluso en su estado natural. Por ejemplo, una variante mutada del virus del resfriado común, la influenza, es generalmente muy contagiosa y causa síntomas graves. Si la investigación imprudente continúa sin la suficiente conciencia de los peligros de la mutación, existe la posibilidad de que algún día surja una mutación letal que amenace a la humanidad.
Además, consideremos la aplicación de la biotecnología a los humanos. Si bien no existe una respuesta única y establecida sobre el origen de la humanidad, los libros de texto modernos adoptan ampliamente la teoría evolutiva para explicarlo. El contexto que permitió el surgimiento de la humanidad tras el Big Bang en el universo puede describirse simplemente como el resultado de la acumulación de "mutaciones superiores". En algún momento durante el proceso de reproducción de los monos, se produjeron mutaciones. Las mutaciones inferiores fueron eliminadas por selección natural, mientras que las mutaciones superiores sobrevivieron y continuaron reproduciéndose. Mediante la repetición de este proceso, los humanos evolucionaron. Esta evolución se produjo durante un período extremadamente largo en entornos naturales, razón por la cual las especies clasificadas como ancestros humanos no han desaparecido por completo, de forma similar a cómo coexisten los monos y los humanos en la actualidad. Sin embargo, el problema surge si los humanos se aplican directamente la biotecnología a sí mismos, creando potencialmente "mutaciones superiores" artificialmente. Esto significaría que los humanos descubrirían una manera de convertirse en una especie superior a la humanidad actual, y quienes poseyeran este conocimiento no tendrían motivos para rechazar las mutaciones superiores. En última instancia, no se puede descartar que en algún momento la especie humana actual, el Homo sapiens, pueda ser reemplazada por una nueva especie.
La película "Gattaca" (1997) se ambienta en una época donde la manipulación genética humana es posible. En la película, individuos con privilegios económicos manipulan sus genes para tener hijos inteligentes y físicamente atractivos, mientras que los pobres, sin recursos, no pueden permitirse la modificación genética. La sociedad discrimina cada vez más a quienes no se han modificado genéticamente, y las empresas incluso dudan en contratarlos. Si la investigación biotecnológica se expande indiscriminadamente sin un propósito claro ni conciencia ética, el mundo representado en "Gattaca" podría perfectamente hacerse realidad.
La biotecnología puede compararse con un comentario. El uso adecuado de una guía puede contribuir enormemente al desarrollo de habilidades, pero su uso irreflexivo e indiscriminado no solo no mejorará las capacidades, sino que incluso podría causar daños. De igual manera, el futuro de la biotecnología también depende de quienes la investigan. Por lo tanto, si se mantiene una perspectiva ética adecuada durante el proceso de utilización de la biotecnología para lograr el progreso, el rumbo que debe tomar la humanidad se aclarará y el Homo sapiens podrá evolucionar hacia una especie más espléndida.