Esta entrada de blog examina el mecanismo que vincula la formación del derecho moderno occidental con el desarrollo del capitalismo, explorando específicamente la importancia de la previsibilidad legal para la actividad económica.
Tras la promulgación del código civil unificado alemán, Weber lo evaluó como la forma suprema del derecho moderno occidental, centrando su atención en dilucidar la afinidad entre este y el capitalismo. Consideró que los intereses de los capitalistas eran la fuerza impulsora del avance del derecho moderno occidental. Las empresas capitalistas modernas operan bajo la premisa de la calculabilidad, exigiendo un sistema legal y administrativo que permita la predicción racional de las actividades comerciales mediante normas definidas y generales, de forma similar al funcionamiento de una máquina. Además, en el ámbito político, el interés técnico administrativo de los monarcas y el racionalismo utilitarista de la administración burocrática, necesarios para que el Estado absolutista gestionara sus crecientes tareas administrativas, también facilitaron el surgimiento del derecho moderno occidental. Weber enfatizó particularmente el papel de la burocracia, subrayando que esta, dentro de su necesidad inherente, crea medios administrativos racionales y, en consecuencia, se demandan nuevas leyes.
Más allá de los factores políticos y económicos, Weber identificó el crecimiento de una clase jurídica profesional como un factor crucial en el surgimiento del derecho moderno occidental. La formación de esta clase jurídica se produjo mediante la formación jurídica teórica en universidades del continente europeo y mediante la formación jurídica empírica impartida por profesionales en Inglaterra. Entre estas, el desarrollo del derecho europeo moderno se vio particularmente acelerado por la formación jurídica moderna que se desarrolló en el continente europeo, basada en la tradición del derecho romano. Los conceptos jurídicos empleados en la formación jurídica moderna se formaron a partir de una interpretación estricta y formalista de normas generales codificadas. La teoría jurídica se desvinculó gradualmente de las exigencias de los actores religiosos y éticos, convirtiéndose en un sistema lógico independiente. A medida que esta clase jurídica, regida por dicha teoría jurídica, crecía, también se aseguraba la previsibilidad del razonamiento jurídico.
Weber también ofreció una explicación detallada de cómo el derecho moderno occidental promueve la actividad económica capitalista. En primer lugar, los derechos y obligaciones entre las partes contratantes se definen explícitamente a través del derecho moderno, lo que garantiza la aplicación fiable de los derechos. En consecuencia, las partes contratantes obtienen un margen significativamente mayor para la libre actividad basada en la seguridad jurídica. En segundo lugar, el desarrollo del capitalismo se vio impulsado por la provisión de nuevos instrumentos jurídicos que aumentaron la previsibilidad de los resultados económicos. Por ejemplo, la introducción del concepto jurídico de corporación contribuyó a ampliar considerablemente el alcance de la actividad económica individual al definir claramente los límites de la responsabilidad personal.
El llamado problema inglés parece ser un caso que contradice la explicación de Weber. Esto se debe a que el derecho consuetudinario inglés no poseía las características del derecho moderno occidental, tal como las describe Weber. El derecho consuetudinario era un sistema jurídico no escrito que buscaba definiciones empíricas basadas en precedentes específicos, carente de una estructura lógica o abstracta. Sin embargo, el capitalismo occidental se originó y desarrolló con mayor rapidez en Gran Bretaña. En relación con este punto, Weber explicó que la abogacía británica servía a los intereses de sus clientes, los capitalistas, y que los jueces, en particular, estaban estrictamente sujetos a los precedentes, lo que garantizaba cierta previsibilidad en los resultados judiciales.
En resumen, es un hecho indiscutible que el derecho consuetudinario británico carecía de rigor científico sistemático, y es igualmente innegable que Alemania, en la época de Weber, era una sociedad económicamente atrasada en comparación con Gran Bretaña. Por lo tanto, lo que implica el análisis de Weber sobre el caso británico es que el nivel de previsibilidad jurídica necesario para el desarrollo capitalista no se logra necesariamente únicamente mediante la sistematización del derecho; también puede garantizarse suficientemente por otros medios.