Esta entrada de blog examina la psicología y la estrategia que hay detrás de por qué algunos inversores aprovechan las oportunidades en medio del miedo extremo a un desplome del mercado.
Cuando otros teman, sé codicioso.
Ya sea invirtiendo o vendiendo, en última instancia, se trata de generar ganancias mediante transacciones en el mercado. ¿De dónde provienen estas ganancias? Provienen directamente de la otra parte.
Para comprar acciones, debe haber alguien dispuesto a venderlas; para vender un producto, debe haber alguien dispuesto a comprarlo. En otras palabras, el mercado siempre funciona mediante la interacción entre la compra y la venta. Por lo tanto, para obtener ganancias, es fundamental saber anticiparse a las intenciones del otro.
Solo comprendiendo el pensamiento ajeno se puede actuar en contra de la lógica del otro; a la inversa, la capacidad de pensar de forma opuesta —el «pensamiento inverso»— permite aprovechar las oportunidades. Este «pensamiento inverso» es especialmente crucial en los mercados de masas, donde participa el público. Esto se debe a que el pensamiento común de las masas, es decir, el sentido común, se refleja directamente en el mercado.
Este es precisamente el punto en el que debemos centrarnos. ¿Por qué desafiar el sentido común? Si tus decisiones y acciones imitan a las de la mayoría, comprarás y venderás al mismo tiempo que todos los demás. En tales circunstancias, obtener ganancias se vuelve difícil.
Existe un proverbio chino: “승다죽소 (승다죽소)”. Significa “muchos monjes, poca sopa”, y describe una situación donde la demanda supera con creces la oferta. Las oportunidades de inversión no son diferentes. Si todos identifican una oportunidad de inversión en particular y se lanzan a invertir al mismo tiempo, las ganancias que se pueden obtener serán inevitablemente muy limitadas.
El inversor de renombre mundial Warren Buffett se pronuncia claramente sobre esta situación.
'Sé temeroso cuando otros sean codiciosos, y codicioso cuando otros sean temerosos.'
Cuando el mercado se desploma, la mayoría de la gente se deja llevar por el miedo y se apresura a vender. Ya sean acciones o bienes raíces, en el momento en que el valor de los activos cae, la gente se centra únicamente en evitar pérdidas. Sin embargo, Warren Buffett destaca que precisamente en esos momentos surgen las mejores oportunidades de inversión.
Por el contrario, ¿qué ocurre cuando el mercado está en auge? A medida que suben los precios de las acciones y se disparan los precios de los inmuebles, la gente acude en masa al mercado. Incluso personas comunes y corrientes, sin experiencia en inversiones, se involucran. En esos momentos, Buffett aconseja mantenerse al margen del mercado.
Hay un dicho famoso relacionado con esto:
'Cuando el frutero empiece a comprar existencias, será el momento de retirarse.'
Esto no significa que los fruteros no deban invertir en bolsa. Tampoco implica que no deban saber nada sobre acciones. El verdadero significado de este dicho es que el mero hecho de que todo el mundo participe en el mercado es, en sí mismo, una señal de peligro.
Si la mayoría de la gente ya está comprando acciones, el poder adquisitivo del mercado ha alcanzado su punto máximo. La ausencia de nuevos compradores significa que el potencial de subida de los precios de las acciones se ha agotado en gran medida. A partir de este punto, es más probable que el mercado caiga.
¿Qué elección es racional en tal situación?
Continuar comprando cuando los precios suben conlleva el riesgo de sufrir pérdidas significativas cuando comience la caída. Por lo tanto, incluso durante un mercado alcista, es fundamental mantener la calma y la distancia adecuada. Cuanto más sube el mercado, más se debe tener presente la emoción del miedo; cuanto más se desploma el mercado en pánico, más se debe protegerse de la codicia.
En todas las transacciones sociales donde intervienen la emoción y la psicología humanas —ya sea la economía, los mercados bursátiles, los mercados inmobiliarios o los mercados de divisas— existe la psicología de masas.
Y el flujo repetitivo de esta psicología de masas se puede resumir así:
'Resurge en medio de la desesperación, se eleva en medio de la vacilación y se desploma en medio de la euforia.'
Este ciclo no termina con un solo caso. Se repite. Y dentro de este flujo, el verdadero inversor se sitúa al margen de la mayoría, aprovechando las oportunidades. Decisiones que desafían el sentido común, una sincronización distinta a la de los demás, en última instancia, crean dominio en el mercado, y esa es la verdadera fuente de beneficios.
En conclusión
Como afirmó Warren Buffett, la actitud de ser codicioso cuando otros tienen miedo trasciende la mera estrategia de inversión; representa un cambio de perspectiva al observar el mercado. En lugar de seguir ciegamente a la multitud y la sabiduría convencional, necesitamos una perspectiva que se aleje, observe y discierna las corrientes subyacentes de la psicología colectiva.
Para ser un inversor, es fundamental saber interpretar correctamente las tendencias del mercado y actuar con sensatez, no con emoción. Solo así se pueden aprovechar las verdaderas oportunidades y alcanzar el dominio del mercado.
Ahora, añade esta pregunta a tu estrategia de inversión:
¿Estoy pensando como la mayoría? ¿O me encuentro en el bando opuesto?
La respuesta a esa pregunta bien podría determinar tu próxima ganancia.