¿La conducta de violación es instintiva o es producto del aprendizaje social?

En esta entrada de blog, examinamos los diversos debates académicos en torno a los orígenes de la conducta de violación y exploramos qué explicación —el instinto o el aprendizaje social— proporciona una explicación más convincente.

 

La definición de violación en el diccionario es el delito de obligar a alguien a tener relaciones sexuales. Dado que la violación inflige un daño grave a las víctimas que va más allá de las lesiones físicas, los debates académicos sobre sus causas han persistido durante mucho tiempo. Identificar las causas de la violación podría conducir a una prevención y un castigo más eficaces.
Recientemente, algunas investigadoras feministas y científicas sociales han argumentado que el deseo sexual no es la causa de la violación y que esta no es un comportamiento humano instintivo. Expresaron su preocupación de que concluir que la violación es instintiva y una adaptación evolutiva podría justificar el acto. En respuesta, biólogos evolucionistas como Randy Thornhill replican que la violación es una adaptación evolutiva y un comportamiento natural e instintivo. Enfatizan que la selección natural no considera estándares éticos, por lo que la cuestión de si la violación es adaptativa es independiente de las cuestiones de moralidad.
La psicóloga evolucionista Cosmides afirma no estar de acuerdo con la idea de que la violación sea simplemente violencia y una conducta aprendida socialmente. Considera la violación como una conducta moldeada por la selección natural, sugiriendo que los machos podrían haberla utilizado para aumentar su éxito reproductivo. Para que una conducta se considere una adaptación, debe haber sido moldeada por la selección natural con un propósito específico. Por lo tanto, si la violación es una adaptación, existe porque proporcionaba beneficios reproductivos; en cambio, si no lo es, es simplemente un subproducto accidental del proceso reproductivo.
La afirmación de que la violación es una adaptación para la reproducción y resultado de la selección natural encuentra cierto respaldo en el hecho de que se observan comportamientos de violación en animales distintos a los humanos. Es bien sabido que las violaciones ocurren dentro de las poblaciones de orangutanes, y en 2011 se observó un caso de violación interespecífica en estado salvaje, donde una nutria marina violó a una foca. Estos casos sugieren que la violación podría no ser un comportamiento aprendido socialmente, sino más bien uno seleccionado y conservado durante la evolución.
Existen contraargumentos. Si la violación fuera una adaptación formada por selección natural, debería ser una conducta dominante, como un rasgo presente en la mayoría de los individuos. El hecho de que no sea una conducta dominante sugiere que no puede ser una adaptación. Sin embargo, una adaptación no necesariamente tiene que estar extendida por toda la población. Incluso si una conducta específica aparece solo en un número relativamente pequeño de individuos, la selección natural puede mantenerla si les proporciona beneficios reproductivos. En respuesta a este contraargumento, podría señalarse que la violación es una conducta excesivamente especializada y poco común, y esta rareza podría criticarse por contradecir la afirmación de que la violación es una adaptación.
Sin embargo, la baja incidencia de violaciones es específica de la sociedad moderna; en grupos humanos primitivos o entre ciertos animales, la violación pudo haber sido relativamente común. En este contexto, también surge la hipótesis de que los hombres en sociedades primitivas utilizaban la violación como medio para transmitir sus genes. Por supuesto, la frecuencia real de la violación en las primeras sociedades humanas sigue sin estar clara, y su frecuencia en animales también es objeto de debate.
Los biólogos evolucionistas rebaten estas preguntas señalando que las tasas de violación aumentan drásticamente en situaciones modernas, pseudoprimitivas, como la guerra. El hecho de que la violación aumente cuando la regulación moral se debilita sugiere fuertemente que probablemente era mucho más frecuente en las primeras sociedades humanas que en la actualidad. Además, aparte de los comportamientos de cortejo observados en algunos mamíferos y aves, el comportamiento sexual en muchos animales puede adoptar formas coercitivas, lo que indica que la violación podría ser un comportamiento que persiste como resultado de la selección natural.
Otro contraargumento a la afirmación de que la violación es adaptativa es que no explica la violación entre personas del mismo sexo, la violación incestuosa ni la violación de menores. Los casos en que la violación ocurre sin fines reproductivos llevan a argumentar que no puede ser adaptativa. Sin embargo, esto se explica por la evolución del deseo reproductivo, que pasó de formas directas a impulsos sexuales inconscientes. Es decir, el impulso reproductivo de los primeros humanos fue reemplazado por el deseo general que ahora llamamos deseo sexual. En este proceso, los impulsos sexuales podían surgir incluso hacia objetivos no directamente relacionados con la reproducción.
Esto se explica por un principio similar al de por qué los humanos aún prefieren los alimentos hipercalóricos. En épocas de escasez de caza, la necesidad de consumir la mayor cantidad de calorías posible en una sola cacería generó una tendencia a preferir alimentos ricos en calorías. Esta tendencia persiste incluso en la actualidad, aunque ya no sea una necesidad para la supervivencia. De manera similar, a medida que el impulso reproductivo se latente en forma de deseo sexual, la violación —que no está directamente relacionada con la reproducción— también se hizo posible. Esto fundamenta el argumento de que la violación es un tipo de comportamiento instintivo y no puede explicarse únicamente por acciones aprendidas socialmente.
Los casos difíciles de explicar mediante la adaptación, como la violación entre personas del mismo sexo o la violación de mujeres fuera de su período fértil, pueden interpretarse como fenómenos que surgen durante el proceso de transformación de los impulsos reproductivos en deseo sexual inconsciente. En la sociedad moderna, las motivaciones para la violación son diversas, y factores como el deseo sexual, la ira y el afán de poder suelen estar interrelacionados. Sin embargo, algunos biólogos evolucionistas argumentan, basándose en los diversos casos presentados anteriormente, que la violación es una adaptación residual del proceso de selección natural.
Sin embargo, el hecho de que la violación sea un fenómeno natural o contenga elementos instintivos no la justifica ni la valida. El discurso científico debe ser neutral en cuanto a valores, mientras que los juicios éticos pertenecen a un ámbito académico distinto. En resumen: según algunos investigadores, la violación podría ser una conducta adaptativa surgida durante la evolución, y esta conclusión científica debe entenderse independientemente de la valoración moral o legal de la violación.

 

Acerca del autor.

Escritora

Soy un "Detective de gatos". Ayudo a reunir a los gatos perdidos con sus familias.
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